Ferrocarril

El ferrocarril es un tipo de transporte para personas y mercancías que circulan por una vía férrea. De ahí viene su nombre.

Esta vía férrea está construida generalmente por acero o hierro, aunque también existen los trenes de levitación magnética. Su función principal es la de crear un camino para que circulen los trenes.

Una de sus grandes ventajas, es que en comparación con otros medios de transporte su impacto ambiental es mucho menor, por lo que es un aspecto a tomar en cuenta.

Historia del ferrocarril

El origen de los ferrocarriles viene de muchos siglos atrás. El primer registro se realizó durante la época antes de cristo, específicamente en el siglo VI y consistió en una línea de 3km la cual seguía el camino de Diolkos (camino de la antigua Grecia) y se usó para trasladar botes. Este sistema estuvo en uso por al menos 600 años.

Luego de ello, surgieron otros registros como algunos transportes que aparecieron en Europa en la Edad Media. Uno de ellos se plasmó en una de las vidrieras de la catedral de Friburgo de Brisgovia y se trataba de una línea que usaba carriles de madera y se movía por medio de una cuerda de cáñamo, la cual era movida por un humano o un animal.

Pero el primer ferrocarril oficial (que poseía carriles de hierro) se creó en el año 1768 originando a su vez la creación de aparatos de vía muchos más complejos para las diversas rutas.

¿Cómo funciona el ferrocarril?

Aunque a lo largo de la historia han existido diversos tipos de ferrocarriles el funcionamiento es muy similar, ya que todos requieren de un suministro de energía para funcionar. Este suministro puede ser vapor, combustible o electricidad.

De igual forma, es importante conocer las partes de un tren para entender su funcionamiento.

Un tren se compone de tres partes esenciales: locomotora, vagón y ruedas. La locomotora es aquella que genera la energía que hará mover los vagones. Estos a su vez se encuentran unidos y se trata de los compartimientos que conforman el ferrocarril y pueden transportar tanto personas como mercancía.

Por último tenemos las ruedas, las cuales se tratan de unas piezas que causan que los vagones se desplacen una vez que reciban la energía necesaria. Por lo tanto deben ser lo suficientemente fuertes para soportar todo el peso.

Tipos de ferrocarril

Como mencionamos anteriormente, a lo largo de la historia han existido diversos ferrocarriles. Por lo tanto hemos reunido los más destacados. Estos son:

  • Máquinas de vapor. Como su nombre lo indica estos tenían como combustible el vapor que se generaba por medio del calentamiento del agua en carbón o madera. Esta presión al evaporarse hacía que los pistones impulsaran las ruedas para avanzar. Por lo tanto, son motores de combustión externa.
  • Máquinas diésel. A diferencia del anterior, los motores de estos ferrocarriles son de combustión interna, ya que el diésel es su combustible.
  • Máquinas eléctricas. Aquí se utiliza la electricidad como principal fuente de energía y es aplicada sobre los motores de tracción.
  • Vagón-locomotora. Existen trenes que poseen una cabina de manejo, lo que hace que se pueda usar como locomotora y vagón a la vez. Su principal fuente de energía es la electricidad.
  • Tren de levitación magnética. Funcionan por medio de un gran número de imanes que se usan para la sustentación y la propulsión de la levitación magnética, por lo tanto no posee ruedas y está constituido por un motor lineal.
Scarlet Pedroza