¿Quién inventó la imprenta?

Desde épocas muy antiguas como alrededor del año 440 a.C se crearon elementos capaces de imprimir textos o imágenes. Estos se trataban de sellos que se plasmaban sobre objetos de arcilla. Sin embargo, la creación de la imprenta se dio alrededor de 1448 por el alemán Johannes Gutenberg.

Su creación fue necesaria sobre todo en campos como el periodismo, el cine, el teatro, la publicidad, entre otros. Luego de su evolución, la imprenta llegó a todos los ambitos, evolucionando hasta las impresoras en 3D que conocemos hoy en día.

Johannes Gutenberg, el origen

Johannes Gutenberg era conocido por haber impreso la biblia de 42 líneas, siendo las líneas impresas en cada página. Dicho trabajo lo popularizó, siendo el primer libro impreso con tipografía móvil.

Este trabajo pudo ser realizado gracias a una idea que tuvo. En vez de usar las tradicionales tablillas de madera que se empleaban para copiar, perfeccionó en el mismo material unos moldes de letras que fueron rellenados con hierro. De esta manera se crearon los primeros «tipos móviles».

Gutenbeg creo un total de 150 moldes que imitaban a la perfección la escritura en manuscrito. Gracias a un soporte se podían sujetar todas las letras creando un método más rápido y resistente. Por esa razón, su invento es tomado en cuenta como la primera imprenta oficial creada en la historia.

Más sobre la biblia de Gutenberg

También nombrada como «la biblia latina», se considera una parte muy importante en la evolución de la imprenta. Como ya mencionamos, esta biblia poseía 42 líneas impresas en cada página y a partir de ella se crearon al menos 180 ejemplares en todo occidente.

Entre estos ejemplares se encuentran algunos en pergamino y otros en papel. Luego de imprimirse los textos, se rubricaron e iluminaron a mano, logrando que cada uno de los ejemplares se distinguiera.

En la actualidad existen pocas copias de aquel libro, quedando algunas en inglesias o bibliotecas univesitarias.

Por otro lado, la biblia original de Gutenberg se encuentra en la Biblioteca Pública de New York, estando en el país desde el año 1847, siendo el ejemplar icónico en la evolución de la imprenta.

Scarlet Pedroza