Malware

Un malware es un software que está creado con el único objetivo de dañar el dispositivo en el que se instala. Pasan desapercibidos para la computadora entre el resto de archivos y pueden llegar a tener consecuencias fatales.

¿Qué es un malware?

La palabra malware proviene del acrónimo en inglés de “malicious software” y fue acuñado por Israel Radai en el año 1990. Se trata de un software que es creado para vulnerar los sistemas de seguridad de determinados dispositivos electrónicos. El desarrollo de estos tipos de software requieren un alto grado de conocimiento.

Para que un malware logre su misión, debe ser muy discreto y pasar totalmente desapercibido para el sistema operativo del dispositivo. Esto se consigue identificando cuáles son las brechas de seguridad de dicho sistema y accediendo a él a través de ellas.

En cambio, si el malware no es capaz de camuflarse y desarrollar su función de forma discreta, el sistema operativo actuará contra él y lo inhabilitará. Entre los objetivos que puede tener un malware destaca el robo de información, inhabilitar determinadas funciones o tomar el control total del dispositivo.

Características de un malware

A continuación te explicamos las principales características de un malware:

  • Sus objetivos son perjudiciales para el dispositivo que infectan.
  • Actúan de forma discreta para ser irreconocibles.
  • Para ser ejecutado el usuario debe abrir un enlace o archivo infectado.
  • Son capaces de causar daños incluso en dispositivos altamente protegidos.
  • Se almacenan en la memoria RAM.
  • Existen diferentes tipos con diferentes objetivos cada uno de ellos.
  • Pueden llegar a ser muy difíciles de eliminar.

Tipos de malware

Los tipos de malware son muy variados, ya que dependen de su forma de instalarse en el dispositivo y los objetivos que tienen. A continuación te explicamos algunos de los tipos de malware más comunes:

  • Troyanos: El dispositivo identifica a este tipo de software como legítimo que no es perjudicial para él. Tras este falso perfil, irá generando complicaciones dentro de dispositivo hasta lograr su objetivo. Por lo general, no tratan de propagarse sino que solo afectan al archivo o archivos para los que están diseñados.
  • Spyware: Este tipo de malware está construido para espiar y obtener información del dispositivo y del usuario que lo maneja. Sumado a esto, también pueden monitorizar la navegación de internet del usuario.
  • Ransomware: Es uno de los tipos de malware más novedosos. Es capaz de secuestrar el ordenador bloqueándolo y solicitando al usuario un determinado pago para que vuelva a la normalidad. Una vez que ha bloqueado el equipo, es capaz de formatearlo o destruir parte de la información que contenga.
  • Adware: Se trata de un malware publicitario que muestra anuncios publicitarios a través de ventanas emergentes. Su presencia es bastante incómoda, ya que estas ventanas emergentes pueden aparecer de forma constante.
  • Gusanos: Es un tipo de malware es capaz de replicarse en diferentes dispositivos. De esta forma, infecta multitud de sistemas de forma muy rápida a través de la web y puede causar daños o eliminar archivos.
  • Virus: Son muy parecidos a los gusanos y el tipo más común de malware. Se oculta dentro de otro programa informático y cuando el usuario lo ejecuta infecta el dispositivo. Junto a esto, es capaz de destruir archivos o causar daños en el propio dispositivo.
  • Cryptojacking: Es de los malware más novedosos, realizan la labor de minar criptomonedas dirigiendo los beneficios obtenidos al creador del malware. Se instalan a través de un troyano y utilizan el dispositivo infectado como minero sin remunerar al propietario el dispositivo.

Protección ante el malware

Para evitar que nuestro dispositivo quede infectado es necesario llevar determinadas precauciones anti malware y disponer de algún programa informático que nos ayude a identificarlos y eliminarlos.

En primer lugar es recomendable que el usuario del dispositivo sólo descargue archivos y programas de páginas web que aporten seguridad y garantías. La mayoría de los malwares provienen de portales web que ofrecen servicios de piratería o a través de falsos mensajes publicitarios.

Junto a esto, también se deben de comprobar las direcciones de los emails que recibimos. Es común que se reciban emails de origen aparentemente fiable, pero que son falsos. Dichos emails contienen enlaces que una vez abiertos infectan el dispositivo.

En cuanto a los dispositivos extraíbles como pen-drives o discos duros, debemos asegurarnos de que están libre de cualquier malware. En ocasiones, simplemente conectando a nuestro dispositivo, puede quedar infectado.

Por último, es recomendable tener instalado en nuestro dispositivo alguno de los programas conocidos como antivirus. Este tipo de software se encarga de analizar todos los archivos del sistema y si detecta algún malware, lo bloquea y hasta puede llegar a eliminarlo.

En conclusión, un malware es un software creado exclusivamente para desempeñar funciones perjudiciales para el usuario o para el dispositivo. El malware es capaz de vulnerar los sistemas de seguridad del sistema operativo, ya que se muestra como un software no malicioso.

Equipo de redacción