¿Quién inventó el ábaco?

El ábaco es popularmente conocido como «el origen de las calculadoras». Y es que esta pequeña herramienta fue esencial para realizar operaciones aritméticas. No obstante, no existe un inventor oficial y se le atribuye su creación a los mesopotámicos en el período de 2700 y 2300 a.C.

Un aspecto que también es importante resaltar, es que uno de los ábacos que obtuvo más popularidad fue uno creado en China en el año 500 a.C., el cual se extendió en la dinastía Ming.

Todos estos datos son una pieza clave en la creación de esta herramienta que, si no fuera por ella, probablemente no tendríamos los tan queridos ordenadores.

Una creación muy antigua

Para continuar sobre el origen del ábaco es importante aclarar su concepto y/o funcionalidad. El ábaco, no es más que una calculadora antigua que fue empleada para realizar conteos de forma mecánica.

Su diseño consiste en un marco de madera con varias columnas o filas en el interior y en dichas filas hay pequeñas piedras o bolas que son tomadas como contadores.

Ahora una vez definido este punto continuamos con la incógnita: ¿Dónde fue el verdadero origen?

Como mencionamos en el principio de este artículo, su origen se le atribuye a la Mesopotamia para la época situada entre el año 2700 y 2300 antes de cristo. Este ábaco consistía en una tabla con varias columnas en sucesión, las cuales se limitaban al orden consecutivo de la cantidad en su sistema numérico sexagesimal.

Esto quiere decir que el sistema numérico tomaba como base el número 60. En aquella época se usaba con frecuencia y en la actualidad lo vemos en el cálculo del tiempo y los ángulos (en grados).

La creación de este ábaco fue muy importante para la época, ya que podía realizar operaciones de suma y resta. Sin embargo, era complicado para hacer operaciones más avanzadas.

Evolución del ábaco

Luego de la Mesopotamia tanto los griegos como los romanos crearon su propio ábaco. Los primeros idearon una tabla hecha de mármol, mientras que los segundos usaron una simple tabla lisa hecha de materiales como el bronce. Esta tabla contenía orificios formados como columnas y dentro se colocaban las piedras para contar.

Ambos ábacos fueron muy populares en aquellos tiempos, abarcado un gran período desde los años 300 a.C hasta el siglo XI d.C. De igual forma, es importante resaltar que el ábaco romano fue empleado en la Europa Medieval.

Pero no sólo fueron los griegos y romanos quienes lo implementaron, también existen registros chinos que datan desde el siglo II a.C. Este ábaco era muy diferente a todos los demás. Su diseño consistía en un borde de madera el cual poseía diversas columnas. A su vez tenía una fila que separaba dos filas de piedras, clasificándola como marco superior y dejando el resto como el marco inferior.

Esta separación fue clave para dejar atrás las simples operaciones como sumar y restar e incorporar otras más ambiciosas como multiplicar, dividir, calcular raíces cuadradas y hasta cúbicas.

Por lo tanto, fue el ábaco chino el que le dio vida a las calculadoras que posteriormente también darían vida a las computadoras que utilizamos en la actualidad. Por esa razón, el ábaco sigue siendo una de las creaciones más importantes en la evolución del ser humano.

Scarlet Pedroza