¿Quién inventó el bolígrafo?

El bolígrafo fue inventado por el húngaro Laszlo Biro y su hermano Georg Biro el 10 de junio del año 1945 en la capital de Argentina.

Ambos desarrollaron la solución a las bolas de tinta que ya existía. Para ello, desarrollaron una especie de tinta que se secaba rápido, lo que hacía útil el instrumento.

Sin embargo, la tinta tuvo que se perfeccionada tiempo después por no secar al instante.

Origen del bolígrafo

La historia del bolígrafo viene aproximadamente desde el año 1888 cuando el inventor estadounidense John J. Loud patentó un método que se basaba en una pluma que poseía una punta en forma de bola.

Sin embargo, este invento no se puede tomar como un bolígrafo tal y como lo conocemos hoy en día, pero sí como el inicio que daría paso a su creación.

Debido a que el invento de Loud no fue tan exitoso, la escritura a lápiz seguía usándose en gran medida.

No fue sino hasta el año 1892 que el inventor Evans decidió sustituir la bola por una ruedita la cual se llenaba de tinta por medio de una almohadilla entintada.

El gran inconveniente de estos dos inventos es que ambos usaban una tinta común. Por lo tanto, había que esperar varios minutos hasta que esta secase por completo, lo que le restaba practicidad.

Debido a esto la invención del bolígrafo quedó en pausa por casi un siglo entero hasta que llegó Biro a cambiarlo.

Los hermanos Biro, los creadores oficiales del bolígrafo

Laszlo junto a su hermano decidió desarrollar una solución a los inventos que previamente se habían creado. Al trabajar en una revista tenía que ir de forma constante a la imprenta. Fue allí donde se dio cuenta de una tinta que se secaba muy rápido, dándole la gran idea para su invento.

Luego de ello acudió a su hermano y juntos se embarcaron en la creación del bolígrafo. Seguidamente, el 15 de junio de 1938 registraron una patente británica. Sin embargo, el invento no ganó popularidad ya que tuvieron que dejar el país por ser de origen judío.

Así fue que emigraron a Buenos Aires y el 10 de junio de 1945 registraron su creación en la oficina de patentes de la mencionada ciudad. Exactamente 13 años después desde que se comenzó a desarrollar en Budapest.

Su comercialización

Luego de su creación, los hermanos conocieron al contador Henry Martin, quien pensó que la creación podría interesar mucho al Ministerio del Aire en el Reino Unido.

Toda esta información está expuesta en el museo de aviación de Berkshire y allí explican como Martin pensó que sería de gran utilidad para la tripulación de la Real Fuerza Aérea Británica, ya que debían anotar sus registros mientras estaban volando.

Fue debido a ello que el contador envió tres prototipos al diseñador de aviones Frederick George Miles, quien se ofreció a producir el lapicero y, a pesar de haber muchas discusiones al respecto, se terminaron ordenando al meno 30.000 lapiceros Biro (bautizado en ese entonces como Eterpen) para todos los tripulantes, siendo este el gran inicio de su popularidad.

Scarlet Pedroza